¡Sácale todo el partido a la ducha!
Aprovecha el tiempo que le dedicas a la ducha.
Desde activar la circulación con masajes hasta sacar provecho a tu pelo.
¡Sigue los pasos y saldrás del baño como nueva!
Aplícate una mascarilla hidratante en la cara. El vaho abrirá los poros, y la mascarilla penetrará mejor y te hará más efecto.
Deja que el agua te llegue a los tobillos. Se ablandarán las durezas y después podrás eliminarlas fácilmente con piedra pómez.
Con una esponja de fibras, frótate los codos y los talones y luego, pásate medio limón. Conseguirás blanquearlos.
Al enjabonarte, empieza por el cuello y baja hasta los tobillos. Luego, vuelve a subir y vuelve a bajar. Así harás ejercicio extra.
Si te vas a depilar con cuchilla, hazlo después de enjabonarte. Se deslizará fácilmente y tu piel sufrirá menos.
Cuando no te vayas a lavar el pelo pero quieras que se te quede ondulado, ponte rulos y con el vapor se te marcará el peinado.
Date masajes intercalando chorros de agua fría y caliente para activar la circulación. En el pecho y culete, dátelos sólo de agua fría.
Lávate los dientes mientras te aclaras el cuerpo. Verás qué gusto sentir un frescor en el cuerpo y en la boca al mismo tiempo.